[ Vía: Las Provincias ]
Según datos de un estudio realizado por el Área de Pediatría del Hospital de Dénia, sobre una muestra de 1.500 niños nacidos en la comarca, los bebés alimentados con biberón ingresan 14 veces más por infecciones gastrointestinales y cinco veces más por problemas respiratorios -bronquitis, neumonía- durante los seis primeros meses de vida que los que han recibido lactancia materna.
De acuerdo con esta investigación, los niños alimentados con fórmulas artificiales están más expuestos que los amamantados a padecer enfermedades infecciosas. En general, enferman más, hacen más visitas a los centros de salud y a urgencias y toman más medicamentos. Nutricionalmente, continúa el estudio, los alimentados con sucedáneos tienen más problemas de digestión, ya que toman una leche que no es de su misma especie.
A la larga, tienen riesgo de padecer más alergias y enfermedades de tipo inmunitario como la diabetes.
El Hospital Marina Alta de Dénia, a la cabeza de la promoción de la lactancia materna
El Servicio de Pediatría del Hospital Marina Alta de Dénia es de sobra conocido en internet por su web sobre lactancia y medicamentos: e-lactancia.org. Además, su apoyo constante a la lactancia materna fue reconocido en 1999 por UNICEF otorgándole la acreditación de Hospital Amigo de los Niños.
Ahora, en otro intento por potenciar este tipo de lactancia, las madres que den a luz en el hospital de Dénia a bebés prematuros y opten por la lactancia materna tendrán cubierta la manutención en el centro sanitario hasta que el neonato reciba el alta. Y es que en el Departamento de Salud de Dénia la cultura de la lactancia materna está muy arraigada. Comienza con las matronas en los Centros de Salud, pasa por obstetricia y ginecología hasta el equipo de Pediatría. Y éstos últimos son los que convierten en cotidiano el hecho natural del amamantamiento.
En madres primerizas, las primeras 24 horas desde el nacimiento del bebé requieren de la asistencia de un profesional que les apoye y les enseñe técnicas sobre cómo estimular sus pechos y las posturas correctas para facilitar al bebé la succión.
Económica y ecológica
Además, según José María Paricio, Jefe del Área Clínica de Pediatría del Hospital de Dénia, las familias de los bebés amamantados «ahorran dinero y su comunidad economiza en gasto sanitario», en producción o importación de fórmulas y complementos (biberones, tetinas) y en reciclaje de desechos contaminantes.
La lactancia materna es ecológica. La leche materna, añade Paricio, «es de tal manera el patrón de oro, que hasta lo han tenido que reconocer los fabricantes de fórmulas artificiales, que no cesan de investigar qué más hay en la leche materna para incorporarlo a sus productos, pero aún es imposible tecnológicamente aislar las defensas que contiene la leche materna y nunca podrán suplir su cálido envase y su ternura».