[ Vía: Kiddicare ]
Según un estudio, los bebés que son amamantados durante más de seis meses acaban siendo, en general, más felices en su vida posterior. En esta última evidencia de que "el pecho es lo mejor", los investigadores siguieron a 2.500 niños australianos durante un período de 16 años. Hallaron que aquellos que, de bebés, fueron alimentados con leche materna, crecían con una mejor salud mental.
Los científicos creen que la razón puede estar en que la leche materna juega un papel fundamental en el desarrollo cerebral de los niños en su primer año de vida.
Cuanto mayor era la duración del período de lactancia, menores eran las probabilidades de que los niños cayeran en la delincuencia, la agresividad o los comportamientos anitsociales. Y, además, disminuían las depresiones o la ansiedad.
Según la Dra. Wendy Oddy, una de las investigadoras responsables del estudio, "incluso cuando ajustamos los resultados para tener en cuenta otros factores como la situación socio-económica de los padres, su educación o su felicidad, vemos que los niños que fueron amamantados al menos seis meses tienen menos riesgo de sufrir problemas mentales".





No he hecho ningún estudio extenso, pero veo que mi hijo, con 28 meses de lactancia materna a cuestas, es un niño feliz. Las mamás de otros niños que siguen lactando tiempo después de los 6 meses también dicen de ellos que son niños tranquilos y felices. La lactancia materna crea un vínculo especial, aunque influyen más factores. Posiblemente la base es tratar al niño con respeto y amor, y derivado de ello muchas veces está la lactancia prolongada, el colecho, los brazos...
Muy bueno tu blog.
Un saludo.