[ Vía: Reuters América Latina ]

Lazo rojo y azul que representa la lucha contra el sida Según un estudio* recientemente pubicado en la prestigiosa revista médica The Lancet, las mujeres africanas infectadas con el virus del sida redujeron el riesgo de transmitirlo a sus bebés cuando los alimentaron exclusivamente con leche materna, sin añadir leche de fórmula, leche animal o alimentos sólidos.

Los investigadores evaluaron a 1.372 mujeres sudafricanas infectadas con VIH y hallaron un 4 por ciento de riesgo de transmisión del virus después del nacimiento en los bebés alimentados sólo con leche materna los primeros 6 meses de vida. Pero, según sus conclusiones, los niños a los que se los amamantó y además se les administró fórmula o leche animal eran casi dos veces más propensos a contraer el virus de la madre que aquellos que sólo tomaban leche materna.

Los expertos mencionaron una razón biológica que podría explicar los resultados: la membrana mucosa dentro de los intestinos serviría como una barrera contra la infección con VIH, y la leche materna reforzaría y protegería esa cubierta.

Aunque el equipo de investigadores no está seguro de las causas por las que añadir alimentos diferentes a la lecha materna supone un incremento del riesgo de contagio, dijeron que las proteínas más complejas de esas comidas podría ayudar a facilitar la entrada del virus.

Como conclusión, el estudio señala que para las mujeres con VIH de las zonas pobres donde el sida es más frecuente, los beneficios del amamantamiento parecen contrarrestar el riesgo de contagio del VIH a través de la lactancia. Eso sí, es muy importante que la lactancia materna sea el alimento exclusivo del bebé durante los primeros seis meses de vida.


Más de 25 millones de personas murieron por sida desde que la enfermedad se diagnosticó en 1981. Unos 40 millones de seres humanos viven en la actualidad con VIH, la mayoría en el África subsahariana.


Portada del número de marzo de 2007 de la revista médica The Lancet* Exclusive breastfeeding and HIV
Holmes WR, Savage F
The Lancet - Vol. 369, Issue 9567, 31 March 2007, Pages 1065-1066