[ Vía: ABC Sevilla ]

Hoy nos hacemos eco en este blog de un estupendo artículo de Nuria Pérez Campaña aparecido en el ABC de Sevilla que creo resume muy bien la situación de las familias que optan por amamantar a sus pequeños, la importancia de los grupos de apoyo y el marco legal de los padres trabajadores:

Primer plano de un bebé tomando tetaEnrique y Teresa han decidido renunciar a un sueldo. «Yo estaré de excedencia hasta los 15 o 18 meses y luego, mi marido se quedará en casa hasta los dos años y medio o tres», comenta ella. «Nos dicen que estamos tirando mucho dinero, pero yo creo que no lo tiramos, sino que no lo gastamos. Si nuestro hijo pudiera elegir, estoy seguro de que preferiría tener a sus padres en casa a un coche nuevo o una casa en la playa».

Mientras, Sandra deja a su hija al cuidado de su suegra. Cada día, las tres generaciones coinciden en la puerta de la oficina. Entre la hora de lactancia y la media hora del bocadillo, Sandra tiene tiempo de desayunar y dar el pecho a su hija, en la cafetería o en un parque cercano. Entre tanto, la abuela aprovecha para hacer sus compras. «No sé qué haría sin mi suegra, si ella trabajase no podría hacerlo yo. Espero que, para cuando mi hija sea mayor, la sociedad esté mejor organizada», dice.

Son algunos de los casos que revelan la dificultad de las mujeres a la hora de conciliar la lactancia materna y el trabajo, aunque para muchos colectivos debería ser un derecho garantizado en su totalidad a tenor de las recomendaciones hechas por la Organización Mundial de la Salud que fija hasta los 6 meses de edad los beneficios de mantener la lactancia materna exclusiva. Los actuales permisos maternales que contempla la legislación española -dieciséis semanas de baja- no lo reconoce y por ello, se hace necesario encontrar estrategias y trucos para continuar con la lactancia cuando la madre deba incorporarse al trabajo fuera del hogar.

La importancia de los grupos de apoyo

Ahora, un servicio voluntario propuesto por el Colectivo «La Leche» de Sevilla , en colaboración con el Ayuntamiento nazareno, ayuda a la mujer a conocer tanto los entresijos de la lactancia y los falsos mitos dados durante generaciones, como sus beneficios en aporte inmunológico y afectividad, además de darle a conocer sus derechos.

Desde la asociación se advierte de que son muchas las madres que desean amamantar y cuando empiezan a hacerlo, fracasan durante las primeras semanas por la información errónea que reciben y la falta de apoyo eficaz ante las dificultades que a veces surgen. «Los grupos de ayuda entre madres aparecen para cubrir estas carencias por lo que este servicio, que se oferta de manera gratuita, se da por madres con experiencia suficiente y formación, que ofrecen a otras apoyo para que se inicien en el arte de amamantar. Es una ayuda de madre a madre», explica Ofelia Jiménez, miembro del colectivo y enfermera pediátrica.

Las sesiones, a modo de consultas individualizadas, charlas y jornadas, que se celebrarán las tardes de los miércoles de cada mes en la Sala Multiusos de la Biblioteca Municipal, serán didácticas en tanto que se darán consejos para estar más cerca del bebé, a quién dejar su cuidado, qué debe comer durante la ausencia de la madre, los alimentos más adecuados según los meses, cómo extraer leche materna y estimular su bajada, los métodos de conservación y almacenamiento, entre otros.

El marco legal en España

Si las dudas son de índole legal, el colectivo le ofrecerá toda la información que requiera para que conozca sus derechos, desde la salud laboral hasta las garantías frente al despido.

Sobre la suspensión del contrato por maternidad, aseguran que la madre puede disfrutar de esas 16 semanas sin ir a trabajar, pagada por la Seguridad Social, siempre que haya cotizado al menos 180 días en los cinco años anteriores. Es obligatorio que se coja seis semanas después del parto, y las otras diez, pueden ser compartidas con el padre de manera alternativa y simultánea, si ambos trabajan.

Si el bebé es prematuro o necesita hospitalización -ambos tienen derecho a faltar al trabajo durante una hora diaria-, podrán decidir si cogen la baja por maternidad a partir del alta hospitalaria del bebé, salvo las 6 semanas obligatorias.

De interés, se encuentran los permisos retribuidos. Por lactancia, puede tomarse una hora, que puede dividir en dos fracciones, sin reducción de salario hasta que el bebé cumpla nueve meses. Para exámenes prenatales y clases de preparación al parto, la madre tendrá derecho a ausentarse del trabajo, sin reducción del salario, previo aviso.

Sobre la reducción de jornada, es importante conocer que hasta que el niño tenga seis años, se puede reducir con una reajuste de sueldo de al menos un tercio. Mientras, la excedencia no podrá superar los tres años, teniendo el primero una reserva del mismo puesto de trabajo.