[ Vía : La Voz de Galicia. Por Manuel Silveira Cancela ]
Somos mamíferos. Y sabemos que el mejor alimento para el recién nacido es la leche de su propia madre. Su composición es única, con inmunoglobulinas y células vivas; está siempre a punto, a temperatura adecuada y sus ventajas trascienden más allá de la propia infancia, ya que repercuten en la vida adulta. Es bueno para la madre y para el niño.
Lo decía recientemente el médico de niños Vázquez de la Cruz: «Dejar de dar el pecho fue el mayor trastorno colectivo de comportamiento» (La Voz de Galicia 24-08-07).
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Instituciones, profesionales sanitarios, pero sobre todo los múltiples colectivos amigos de la lactancia materna, están haciendo una labor extraordinaria para que los recién nacidos sean alimentados al pecho. Estamos en el camino, aunque vamos lentos. Además, las madres trabajadoras precisan más apoyo social e institucional.
[...]En fin, vamos mejorando lentamente. Pero el éxito está garantizado, porque tenemos el mejor producto... ¡y gratis!
¿El mejor producto? ¿Gratis? ¡Sin duda! Y, si me lo permiten, el mejor presentado.
En fin, vamos mejorando lentamente. Pero el éxito está garantizado, porque tenemos el mejor producto... ¡y gratis!




Y además de gratis, la leche materna es ecológica y la mejor opción para nuestro planeta ¡la de plástico que ahorramos si no usamos biberones, tetinas, calienta biberones, etc.
Felicidades por el Blog,
Elena