[ Vía: Correo Farmacéutico ]

Mujer dando el pecho a su bebé con la ayuda de un cojín de lactanciaSi bien el 80 por ciento de las madres opta por la lactancia materna en el momento de dar a luz, esta cifra se reduce al 68 por ciento como alimento único a las 6 semanas del nacimiento, al 52 a los 3 meses, y al 25 a los 6 meses, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que su extensión en España en menores de 6 meses no alcanzaría ni al 20 por ciento pero, aun así, superaría ampliamente a países como Italia (4,7 por ciento), Rusia (5,2) y Estados Unidos (11,3).

Entre las razones del abandono progresivo y precoz figuran motivos sociales y personales, pero a menudo sería una cuestión de técnica: "La sensación por parte de la madre de que no tiene suficiente leche o de que no es de buena calidad y que, por tanto, no alimenta a su bebé es el motivo que con más frecuencia se aduce para el abandono de la lactancia materna", expone María José Lozano, coordinadora del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP). La mayoría de las veces, señala, se debe a malas prácticas como posturas erróneas, pero también al inicio tardío de la lactancia natural y la utilización de suplementos.

Sana y barata

Para resolver las lagunas en este terreno entre los profesionales sanitarios, la AEP y su Comité de Lactancia acaban de publicar el "Manual de lactancia materna. De la teoría a la práctica", que se presentó la semana pasada semana en Madrid. Pretende además contribuir a la extensión de esta práctica sana, barata y en desuso en los países occidentales.

La lactancia materna es sin duda la mejor opción para la salud de los niños y sus madres. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que arranque en la primera hora de vida, sea exclusiva durante los seis primeros meses y complementaria hasta los dos años, aunque no existe plazo para interrumpirla. La Academia Americana de Pediatría aconseja continuar con ella "hasta que la madre y el niño quieran".

Beneficios para el niño y la madre

"Existen evidencias sobre los inconvenientes de un destete precoz. Sin embargo, no se ha descrito ninguno sobre la lactancia prologada", señala Alfonso Delgado, presidente de la AEP. Los anticuerpos presentes en la leche materna protegen de infecciones frecuentes en neonatos como las de oído o la neumonía y la gastroenteritis, que en los países en desarrollo son causas frecuentes de mortalidad infantil.

A largo plazo, los adultos que fueron amamantados tienen menor incidencia de hipertensión, hipercolesterolemia, obesidad y diabetes tipo 2. Protegería también frente al asma y mejoraría los resultados en las pruebas de inteligencia. Uno de los estudios que demostraría esta virtud, todavía controvertida, se publicó en mayo en Archives of General Psychiatry. Investigadores de la Universidad McGill, en Montreal (Canadá) llevaron a cabo un ensayo aleatorizado con un programa de promoción de la lactancia con las madres de 14.000 bebés bielorrusos. Seis años y medio después, los niños cuyas madres se adscribieron al programa presentaban mayor coeficiente intelectual y mejores resultados académicos en lectura, escritura y matemáticas.

Pero los beneficios también alcanzan a la mujer, ya que favorece la recuperación del útero tras el parto, ayuda a volver al peso anterior al embarazo y, en años posteriores, disminuye el riesgo de cáncer de mama y ovario, osteoporosis y artritis reumatoide.

Bancos de leche

Prácticamente todas las mujeres producen leche suficiente para amamantar a uno o dos hijos. "Sin embargo, en los casos de recién nacidos muy prematuros o enfermos cuando una madre no dispone de leche para su propio hijo o no produce suficiente volumen, la leche humana donada pasteurizada es la opción más recomendable", afirma Carmen Pallás, miembro del Comité Asesor de Lactancia Materna.

Varios frascos de leche materna convenientemente almacenados en un banco de leche humanaLa presencia en España de bancos de leche materna es testimonial. Sólo las comunidades de Baleares y Madrid cuentan con bancos de leche humana donada, aunque la AEP asegura que en otras se están dando los pasos para disponer de leche natural para los recién nacidos enfermos o muy prematuros.

La leche materna es un elemento "vivo y cambiante", afirma Lozano. "La madre produce la leche que necesita al niño hasta el punto de que su composición es distinta si el niño es prematuro o ha nacido a término". La experta reclama que "se debe perder el miedo a hablar de los perjucios que supone la leche artificial para el niño y para la madre".