[ Vía: EcoDiario ]
La lactancia materna, más guarderías en las grandes instituciones y bajas de maternidad más largas podrían ayudar a reducir los problemas de carencia afectiva en los niños, según expertos reunidos en la mesa redonda 'Problemas actuales de la carencia afectiva' celebrada en la Real Academia de Medicina de Cataluña.
El pediatra Manuel Cruz aseguró que esta problemática "no es sólo real, sino importante y con tendencia a incrementar su incidencia en el mundo moderno". La carencia afectiva es la ausencia continuada de afecto, a menudo por parte de la madre, pero también por parte del padre y otras personas.
Cruz afirmó que la carencia afectiva "puede aparecer en cualquier momento, edad, medio social o cultural" y advirtió de que "actúa con sutileza, pero tiene una acción destructora".
La psiquiatra Edelmira Domènech criticó que las carencias afectivas no estén catalogadas como trastorno y se preguntó si los trastornos de ansiedad y la violencia en niños y adolescentes no pueden ser debidos "a la falta de amor que se da cada vez más en las grandes ciudades".

El día 24 de Febrero sale a la venta el nuevo libro escrito por Lucía Etxebarria y el educador Goyo Bustos titulado "El Club de las malas madres". Es un libro ameno en el que se cuentan las experiencias como profesor y como madre. Desde un punto de vista original y un enfoque diferente al de los libros sobre la paternidad y de psicología infantil. No os lo podéis perder.
Me alegro del enfoque de la noticia. Especialmente, del hincapie que se hace en las dificultades que para un niño supone la vida moderna, y también en cuanto a la relación entre ansiedad y comportamientos violentos y carencias afectivas. YO estoy convencida de que, en la mayor parte de los casos, ése es el quid de la cuestión. Niños en colegios, guarderías y actividades extraescolares durante muchas horas al día, con poco tiempo para compartir con sus padres (y estoy harta del cuento de que la calidad es mejor que la cantidad; ¿es que hay mucha calidad a última hora del día, con todos cansados?)
Sin embargo, hace poco escuché a alguien decir que hoy los niños están mejor cuidados que nunca. ¿Por qué? ¿POrque tienen más juguetes, ropa de marca, una habitación para ellos solos? No estoy en absoluto de acuerdo. Mi madre era más feliz yendo con la suya y sus hermanos a lavar al río (al aire libre, con su familia), aunque tuviera que compartir cuarto, y apenas recibiera juguetes, que muchos otros niños rodeados de todo cuanto existe en el mercado, que no pueden disfrutar de la compañía de sus padres. Y, por supuesto, cuando el poco tiempo que pasan con ellos se convierte en una batalla campal, se dice que el niño está insorportable, que no hay quien pueda con él. Pero no se reflexiona sobre lo que significa esa actitud de desafío, con la que precisamente los niños tratan de expresar su carencia afectiva.
Con la lactancia es más sencillo el contacto cercano (porque el tiempo de alimentar al niño constituye además un intercambio de afecto), pero en cualquier caso se puede llevar a cabo de muchos otros modos.
Pero algo muy importante es que los gobiernos, pongan en vigencia normas que faciliten licencias acordes, para que las madres puedan lactar a sus niños en los primeros meses de edad. No se trata de dar licencias prolongadas a las madres lactantes que trabajan, pero si poner en práctica horacios especiales, para que puedan al medio día salir de su trabajo una hora por lo menos antes de la legal.