[ Vía: La Verdad ]

El Dr. Carlos González, autor del best seller Bésame mucho. Cómo criar a los hijos con amor, y autor de otras obras como Mi niño no me come y Un regalo para toda la vida ofreció una conferencia sobre lactancia dentro de las III Jornadas de Lactancia Materna y Alimentación Complementaria de Albacete, organizadas por Lactaeduca.

¿Qué es lo que expuso en la conferencia?
En la conferencia se habló sobre cómo funciona la lactancia materna, es decir, explicarlo para que se entienda que el pecho no funciona con un horario rígido, ni cada tres horas, ni contando los minutos que está el niño; sino que funciona a demanda, cuando el bebé quiere, en el momento que quiere, el rato que quiere. Algunos necesitan mamar más, otros menos.
¿Ha escrito libros sobre el tema?
He escrito un libro sobre lactancia en general, otro sobre los niños que no comen y porque no comen haya que dejarlos en paz; y también sobre las necesidades afectivas que pueden tener los padres, como coger a sus hijos en brazos o dormir con ellos en la misma cama sin convertirse en ningún monstruo asesino.
¿Hay diferencias entre los padres primerizos y los que no lo son?
Los primerizos se preocupan por todo. Pero todo tiene sus ventajas e inconvenientes, porque si eres un hijo primerizo, pues tienes los padres para ti solo. No obstante, aquellos que son los segundos, tienen unos padres más experimentados, pero tienen menos tiempo para dedicárselo.
¿Cómo sabe una madre cuándo tiene que amamantar a su bebé?
No hay que seguir ningún horario, el reloj no ha de ser quién debe saber que tu hijo tiene hambre, el que lo sabe es tu hijo, y si tiene hambre, pues la tiene.
¿Qué diferencia hay entre las madres que dan el pecho y las que no?
Para la madre que quiere dar el pecho y lo hace es una gran satisfacción, puesto que es la sensación de que has conseguido algo. Es una realización personal. Hay gente que se siente realizada por subir a una montaña, pues esto, es mucho más importante en tu vida; y además es una comodidad muy grande. Es decir, que puedes subir también la montaña porque no necesitas agua, ni un aparato para calentar el agua y el polvo, y la medida para el polvo y demás. Eso permite a las madres una libertad y una movilidad, en cambio el biberón exige ciertas cosas.
¿Qué prefieren las madres?
La inmensa mayoría de las madres prefieren dar el pecho, aunque hay algunas que no lo quieren. Pero, según las zonas de España, son el 80% o el 90% que quieren dar el pecho, y la gran pena es que muchas no lo consiguen porque han tenido problemas, grietas, o por diversos motivos que no han encontrado a nadie que les pudiera ayudar.
¿Qué podría comentar de su experiencia en consulta?
Es una cosa curiosa como los padres primerizos cuando los ves los primeros días o las primeras semanas que vienen a la consulta con su niño, cuando les explicas que si el niño llora lo pueden coger en brazos siempre que quieran que no pasa nada, y que si por la noche no quiere dormir solo que se lo pueden meter en la cama; la inmensa mayoría de los padres y madres se quedan contentísimos. Es decir, te das cuenta hasta qué punto nuestra sociedad tiene unos prejuicios muy fuertes sobre estos asuntos.
¿A qué se refiere con prejuicios?
La palabra vicio, por ejemplo, ya sólo se usa para esas cosas. Nadie dice que fumar sea un vicio, y fumar es una enfermedad como es el tabaquismo; la palabra vicio se usa para decir que mi hijo se muerde las uñas o dormir en brazos. Parece que los niños son sólo aquellos que sufren de los vicios.
¿Cuál es su mejor consejo?
Supongo que lo de la lactancia es lo que manda, no hay que preocuparse por el reloj. Hay que ofrecerle el pecho cuando lo pida. Y si no se asegura de que lo está pidiendo la manera más fácil es ofrecerlo.